Ofrenda para perritos: qué poner, cuándo y cómo armarla paso a paso
Cada vez más familias mexicanas reservan un rincón de su casa, o de su ofrenda grande, para los perros, gatos y demás compañeros que ya no están. No hace falta que sea elaborada ni perfecta: lo que importa es que sea suya.
¿Cuándo se pone?
La costumbre más extendida señala el 27 de octubre como la noche dedicada a las almas de las mascotas, antes de que lleguen las de los seres humanos el 1 y 2 de noviembre. No es una fecha oficial ni rígida: muchas familias la adaptan según sus propias costumbres, y no pasa nada si la pones unos días antes o si la dejas montada hasta el 2 de noviembre.
Los elementos básicos
Una ofrenda para perritos se arma igual que cualquier otra, pero con las cosas que a él o ella le gustaban:
Su fotografía. El elemento que no puede faltar: es lo que marca el lugar como suyo.
Agua fresca. Para calmar la sed después del viaje.
Su comida o premio favorito. Las croquetas de siempre, o ese pedacito de pollo que tanto le gustaba.
Un juguete. La pelota, el hueso de goma, la cuerda que nunca soltaba.
Algo con su olor. Su cama, su cobija o su collar funcionan como un ancla: lo hacen sentir en casa.
Su ropita favorita, si la tenía. Una prenda que usaba seguido también cuenta como un objeto personal, igual que el collar.
Una veladora. Representa la luz que guía el regreso a casa.
Flores de cempasúchil. Su aroma y color son, según la tradición, el camino que las almas siguen para llegar.
Papel picado, si quieres darle un poco de color de fiesta.
Cómo armarla en 10 minutos
Elige un rincón tranquilo de la casa: una mesa pequeña, un buró, una repisa.
Pon una base: un mantel, un papel picado o simplemente un pañuelo que le gustaba.
Coloca su foto en el centro, a la altura de los ojos si puedes.
Alrededor, su plato con agua y su comida favorita.
Suma un juguete y algo con su olor (cama, cobija, collar).
Enciende una veladora cerca, pero fuera de su alcance si hay otras mascotas en casa.
Cierra con cempasúchil o pétalos alrededor.
No necesitas más que eso. Una ofrenda sencilla, hecha con cariño, dice exactamente lo mismo que una elaborada.
Si tienes otro perro o gato en casa
Antes de montarla, revisa que no queden a su alcance elementos que puedan ser tóxicos para otro animal: chocolate, uvas, cebolla, ajo, o veladoras sin supervisión. Si ese es tu caso y tienes dudas sobre qué es seguro tener cerca, lo mejor es preguntarle a tu veterinario.
Una ofrenda colectiva
Si varias personas en tu familia o entre tus vecinos han perdido a su mascota, pueden armar una ofrenda compartida: cada quien lleva una foto y algo pequeño, y se arma un altar común. En varias comunidades de México ya se hace así, con altares públicos que invitan a sumar fotos y objetos de cualquier vecino que quiera participar.
Para cerrar
No hay una forma correcta ni una incorrecta de recordar a un perro. Esta guía es solo un punto de partida: lo que realmente importa es que, por una noche, su lugar en la casa vuelva a estar puesto.
Si este año armas una, nos encantaría verla. Compártela con nosotros con el hashtag #MiPerritoEnLaOfrenda.



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